UNA FÓRMULA DE ÉXITO PARA LA GESTIÓN DE LA IMAGEN

UNA FÓRMULA DE ÉXITO PARA LA GESTIÓN DE LA IMAGEN

Para muchos ejecutivos su carrera parece que inicia cada año. Aunque sus resultados en el año anterior hayan sido excepcionales, las expectativas de mayores ingresos es una constante.

Esta situación genera, en muchas ocasiones, tanta ansiedad o presión, que a veces obliga al ejecutivo o al empresario, a concentrar todos sus esfuerzos en acciones de corto plazo que generen resultados inmediatos.

Esta es una situación común y comprensible ante las exigencias de un entorno en continuo cambio. Sin embargo, obviamos con frecuencia elementos que aseguren la sostenibilidad de la empresa, como es la creación de relaciones con el entorno, tomando decisiones de negocios con una visión de corto plazo, que se traducen en, “alimento para hoy y necesidad para mañana”.

Aunque sabemos que las empresas tienen un compromiso fundamental de rentabilidad con sus accionistas, cada vez es más cierto que se espera que desempeñen una función social.

Para que una empresa sea sostenible en el largo plazo debe asegurar, además de la generación de riqueza para sus accionistas, el bienestar y la mejora de la calidad de vida de su entorno, generando puestos de trabajo que beneficien a los empleados, sus familiares y la sociedad en general.

La empresa debe exhibir un compromiso firme con el respeto por las leyes y regulaciones del país, así como con el medio ambiente que le rodea. Para ello es preciso elaborar un plan estratégico de relacionamiento con el entorno, que involucre un trabajo estrecho con los diferentes públicos que le impactan. Es preciso crear relaciones a largo plazo basadas en la credibilidad y la confianza con estos públicos.

En nuestro país podemos observar importantes organizaciones, que están realizando grandes e interesantes esfuerzos de relaciones públicas (RRPP) y publicidad, para fortalecer el posicionamiento y la imagen de su empresa como entes preocupados por el bien social.

Esfuerzos que merecen toda nuestra admiración y respeto, sin embargo, cada cierto tiempo, es oportuno hacer un alto y realizar una reflexión y análisis sobre lo que estamos haciendo, y por qué lo estamos haciendo. Preguntarnos qué tan alineada está nuestra estrategia de relaciones públicas con nuestra visión, misión y valores, evitando así ser parte de una actividad compulsiva de estar “en el medio”, o ser visibles, sin responder a un propósito claro. Especialmente en estos tiempos, en que ser eficientes con nuestros presupuestos se impone como una necesidad fundamental.

Es necesario que representantes de todas las áreas de la organización, se sienten en una misma mesa para discutir sobre activos de tanta relevancia como son, la imagen y la reputación de su empresa. De esta forma definir una estrategia que les permita crear corrientes de credibilidad y confianza en su entorno, que contribuyan con el logro de los objetivos y resultados de su empresa.

En este sentido aprovechamos para comentar brevemente sobre algunos de los factores clave para lograr una fórmula de éxito al implementar un plan de RRPP.

“HACERLO BIEN Y DARLO A CONOCER”. Para ello es preciso revisar todos nuestros procesos internos y la forma de relacionarnos con nuestros públicos externos. Asegurarnos que internamente estamos haciéndolo bien. Que nuestros empleados se
encuentren satisfechos, no podemos ser como se dice popularmente, “luz en la calle y oscuridad en la casa”. Además sería muy difícil y poco creíble, persuadir a los públicos externos si los empleados están descontentos y desmotivados. Aquí se pone de
manifiesto la necesidad de practicar lo que se predica. Es preciso desarrollar el orgullo y la
identificación de los empleados con la empresa, pero este punto no lo trataremos ahora porque por su importancia merece un espacio especial.

Necesitamos asegurarnos de que nuestros clientes están recibiendo un producto de alta calidad, que cumplimos con nuestras promesas de servicio, así como con las normativas legales, fiscales y medioambientales del país, según aplique para su empresa.

De la misma forma, debemos realizar el mismo esfuerzo para comunicarlo bien. “LO QUE NO SE COMUNICA NO EXISTE”. 

BÚSQUEDA DE LA COINCIDENCIA DEL INTERÉS PRIVADO CON EL PÚBLICO. He aquí un gran reto, encontrar el enlace entre los intereses de su empresa y los de la sociedad o sus públicos objetivos. Se trata de construir un nuevo modelo de relaciones con nuestro entorno, empresas que se preocupen por las comunidades, incluyendo en su agenda la generación de una rentabilidad social, a la vez que la sociedad se integra y participa directamente en la generación de su bienestar.

El propósito que se busca a través de las RRPP es persuadir, por ello le llaman la industria de la persuasión, sin embargo, encontrar el punto de coincidencia entre lo que desea la empresa y su entorno es una tarea que requiere análisis, consulta y planificación.
En síntesis si su empresa, entre otras estrategias, se asegura de hacerlo bien y darlo a conocer y, hacer coincidir el interés de su organización con el interés de su público objetivo el éxito de su plan de RRPP está garantizado.

Por: Amelia Reyes Mora areyes@afcomunicacion.com
Presidente de AF Comunicación Estratégica