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Amelia Reyes Mora: “Comunicar no es sólo hablar. Es persuadir, conectar y generar confianza”

En entrevista con Listín Diario, Reyes responde algunas de las principales inquietudes a la hora de hablar en público o dominar un escenario, sobre todo en estos tiempos en los que la mayoría de las personas quieren expresar sus criterios y opiniones.

A muchas personas, en múltiples ocasiones, les ha dado temor hablar en público o se han quedado en blanco durante una presentación.

Incluso hay quienes aún no se atreven a pararse frente a una multitud porque entienden que hablar bien y tener dominio escénico son cosas con las que se nace.

Pero la psicóloga y experta en relaciones publicas y comunicación, Amelia Reyes Mora, explica que hablar bien en público es algo que se aprende, puesto que nadie nace sabiendo. Hoy, en entrevista con Listín Diario, responde algunas de las principales inquietudes a la hora de hablar en público o dominar un escenario.

¿El miedo a hablar en público se puede superar?

En mi experiencia, siempre. Aunque no desaparezca por completo, deja de controlarte. Yo misma he sentido nervios antes de subir a un escenario, y la diferencia es que aprendes a gestionarlos. Eso se entrena. Nadie habla bien en público sin haber practicado, cometido errores y ajustado.

¿Por dónde empieza ¿Por dónde empieza ese proceso?

Por conocerse. Antes de hablar de técnicas, realizamos un ejercicio de autoevaluación: cómo te mueves, cómo suenas, qué gestos haces cuando estás nervioso sin darte cuenta. Ese autoconocimiento es el primer paso.

¿Qué errores cometen con más frecuencia los líderes al hablar?

Generalmente nos enfocamos en el contenido e ignoramos algo igual de importante: la puesta en escena. Cuando hay coherencia entre lo que dices, cómo lo dices y cómo te mueves, el mensaje llega con toda su fuerza.

Un líder que domina su tema pero habla mirando al suelo, con los brazos cruzados, ritmo monótono y muletillas, pierde credibilidad sin saberlo. El cuerpo y la voz no acompañan el mensaje, lo definen.

¿Cómo se eliminan las muletillas?

Primero hay que identificarlas, porque casi nadie las escucha en sí mismo. Grabarse es el mejor ejercicio. Una vez las detectas, necesitas pausar para pensar, practica tres segundos de pausa. Donde antes ponías un “eh” o un “o sea”, pon silencio. Incomoda al principio, pero el público lo percibe como seguridad.

¿El contacto visual realmente importa tanto?

Es sumamente poderoso. Mirar a las personas, no al techo ni a las diapositivas, crea conexión y transmite convicción. Lo ideal es sostener la mirada entre tres y cinco segundos por persona, paseando la vista por todo el auditorio mientras hablas.

¿Por qué algunas personas se quedan en blanco justo al presentar?

Porque intentan recordar un texto en lugar de dominar ideas. Cuando memorizas palabra por palabra, cualquier tropiezo te desconecta. Lo que funciona es tener una estructura clara de ideas, no de frases, y practicar en voz alta.

También recomiendo la técnica de respiración 4-7-8 antes de salir al público: inspiras 4 segundos, sostienes 7 y expiras 8. Es simple y muy efectiva para bajar la ansiedad.

¿Y qué hay del miedo al juicio? Las redes sociales parecen haberlo multiplicado

Sí, el escrutinio se intensificó. Hoy todo puede grabarse y compartirse. Pero la respuesta es sencilla, es prepararse mejor. La autenticidad sigue siendo lo que más conecta. La gente no recuerda a quien fue perfecto, recuerda a quien fue genuino y claro.

¿Qué hace que un líder sea memorable al hablar?

La autenticidad. La gente no recuerda presentaciones perfectas, recuerda a quien le habló de verdad. Claridad, una historia bien contada y emoción genuina será memorable.

¿Qué le diría a un ejecutivo que cree que esto no le aplica porque “ya habla bien”?

Que comunicar no es sólo hablar. Es persuadir, movilizar, conectar y generar confianza. En el mundo empresarial, la capacidad de comunicar con impacto define si un proyecto se aprueba, si un equipo se alinea, si un cliente confía. Los líderes que lo entienden y trabajan en ello tienen una ventaja real sobre los que no.

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